jueves, 6 de noviembre de 2008

¿Sabías que...



Durante la Inquisición, un escritor, hoy en día considerado como la máxima figura de la literatura española, Miguel de Cervantes, tuvo la agudeza de burlarse de la Inquisición. Cervantes utilizó los libros de caballerías para hacer ficción sobre el problema; el claro ejemplo está en su famosa obra “Don Quijote de la Mancha”. Para muchos, el ingenioso hidalgo fue el gran defensor de la libertad de expresión: “Defender la libertad de expresión a principios del siglo XVII con los conceptos y contenidos del siglo XX era más que imposible, era un milagro”. La novela era toda una crítica a la iglesia, al gobierno y a la “la destrucción de los libros”.

Está claro que a día de hoy la libertad de expresión es muy diferente a la de hace 80 años y mucho más a la libertad del 1580. Estamos en 2008 y en temas de comunicación todavía vivimos algo censurados. Una de las causas de la falta de libertad de expresión es la autocensura. Mucha gente no dice lo que piensa por miedo a la reacción de los demás, a las críticas y la intolerancia. Hay libertad, pero también intolerancia a las opiniones contrarias, por lo que a veces la gente no se atreve a darlas y busca lo políticamente correcto.
Bajo mi punto de vista lo políticamente correcto es una censura que atenta contra la libertad de expresión. Está claro que hay que guardar las formas y un respeto, pero el exceso de ello provoca una falta crítica de argumentos contrarios, en definitiva de libertad de expresión que cohorte la libertad de pensamiento e ideas.

En el periodismo actual todavía observamos ausencia de esa libertad, ya que el enmarcar todas las opiniones dentro de lo políticamente correcto es una forma de autocensura. Luego está que las grandes empresas de comunicación, los medios, no son libres, dependen de sus patrocinadores económicos, grupos políticos que están detrás, por lo que está controlado de alguna forma. Por ejemplo, en el programa de Antena 3, ¿Dónde estás corazón?, nunca hablará mal de Ana Rosa Quintana, de Tele5, porque es su misma productora. Y luego están los canales públicos que dependen del partido que gobierne.

¿¿Llegará el día en qué seamos libres 100%?

No hay comentarios: